Juan Choconat · Desde 2016
Una historia de aprendizaje
Creemos que juntos podemos mejorar la calidad de vida del campesino colombiano. Esta es la historia honesta de cómo hemos aprendido a hacerlo.
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Pagamos más. Pero eso no fue suficiente.
Iniciamos con toda la energía pero también toda la ignorancia. Veíamos el problema del campo como algo meramente económico — y a medida que conocimos más a las familias campesinas, entendimos que la realidad era mucho más compleja.
Solo hay que pagar más plata
= PAGAMOS 15% POR ENCIMA DEL MERCADO
Como todo emprendedor, iniciamos con toda la energía pero también toda la ignorancia. Veíamos el problema de calidad de vida del campo como algo meramente económico y más adelante nos daríamos cuenta de que necesitamos ver el panorama más amplio.
El dinero extra era necesario, pero no suficiente. no veíamos como un campesino sacaría adelante su familia con ese sobreprecio.
Solo hay que pagar más plata 2.0
= PAGAMOS 25% POR ENCIMA DEL MERCADO
Nuestro segundo año vimos que podíamos pagar aún más, y así lo hicimos. Como te imaginas, no sería suficiente. Entendimos que la cerveza, el tejo, los gallos y los lujos innecesarios son prioridades más que una unidad sanitaria, el agua potable y otras cosas de mayor impacto en la calidad de vida para muchas comunidades.
Subir el sobreprecio era la respuesta fácil. La correcta era más compleja. Pagar más plata no aumenta la calidad de vida si no va acompañado de educación para gastarla en cosas de valor.
La plata no hace milagros
= PAGAR MÁS y OTRAS 4 ACCIONES IGUAL DE IMPORTANTES
Luego de mucho pensar y analizar en nuestras visitas a campesinos, en momentos a solas y durante algunas noches sin dormir, consolidamos los cinco puntos del Chocolate Responsable. En ese momento pensamos que la teníamos completa pero hoy, años después mientras escribimos esta página, reconocemos que esta estrategia será dinámica y evolucionará con el tiempo. Sobre todo, a medida que nuestra relación con los campesinos y la comprensión de la situación en nuestro país continúa aumentando.
En este año entraron cuatro acciones nuevas pero sobre todo nos dimos cuenta que lo más importante era ver a la familia campesina, no solo al campesino a quien le comprábamos el cacao. Calidad de vida no es ganar más dinero mientras a tus 50 años subes y bajas colinas con bultos de 50kg al hombro. Calidad de vida es integrar a las nuevas generaciones para que el campesino, ya de edad, no sea el único responsable en trabajar y no vea su bolsillo más lleno pero su cuerpo más agotado.
Ver a la familia, no solo al campesino. El campo necesitaba orgullo y relevo generacional.
La mujer del campo
= LAS 5 ACCIONES EVOLUCIONAN
El mayor cambio se da en la acción 2, en la que dejamos el enfoque en el campesino y sus hijos para integrar toda la familia y dar un lugar especial a la mujer. Recoger el cacao en la finca de nuestros campesinos nos permite darnos cuenta de toda la labor de la mujer campesina pero la inmensa ausencia de independencia, reconocimiento y remuneración directa. Nos damos cuenta de que el campo sufre una mala herencia cultural que no le permite a la mujer florecer libremente o siquiera recibir un ingreso justo y totalmente independiente por su trabajo.
Nuestro enfoque en el 2026, además de continuar pagando mayores precios, buscando cacao criollos y protegiéndolos en nuestro jardín clonal, llevando jornadas educativas a jóvenes campesinos y transformando el cacao en productos que generen orgullo, es pagar directamente a la mujer un porcentaje del cacao comprado, según su labor directa en la cosecha del mismo.
La sostenibilidad del campo pasa por la mujer campesina. Sin su independencia, no hay futuro.
El resultado
5 acciones del #ChocolateResponsable
Todo lo aprendido, consolidado en cinco compromisos concretos con el campesino colombiano.
Mayores precios directamente al campesino
Pagamos sobreprecios de mas del 70% versus el precio del mercado directamente al campesino. Además, absorbemos el costo logístico rural y 15-20 días de mano de obra en fermentación y secado, labor que hacemos nosotros para lograr la mayor calidad sensorial en el grano de cacao.
Educar y motivar a la familia campesina
Llevamos profesores del SENA y la U. del Tolima a formar a los hijos de los campesinos para incentivar el relevo generacional. Logramos que 38 jovenes se graduarán como técnicos en cacao. Le enseñamos a producir abonos orgánicos líquidos y sólidos, a realizar su injertación, poda y otras actividades del cultivo del cacao.
proteger y propagar el cacao criollo
Encontramos 14 árboles criollos que dieron vida a mas de 2.000 que hoy crecen en nuestro jardín clonal. Queremos que nuestros campesinos repliquen esta genética y sea protegida con denominación de origen en un futuro. Buscamos hacer lo mismo en cada municipio para aumentar la diversidad y diferenciación regional.
Trazabilidad total del campesino a la barra
Recibir el cacao en baba directamente del campesino y control desde el proceso de fermentación hasta la entrega a nuestros clientes nos permite tener una trazabilidad superior de cada barra.
transformar el cacao en productos saludables y deliciosos
Este control total también nos permite hacer chocolates deliciosos con solo 1 a 3 ingredientes, sin manteca de cacao extra, y ofreciéndole a nuestros clientes lo mejor del grano de cacao: sus antioxidantes y su exquisitez sensorial.
Únete al movimiento
Cada compra es un voto por el campo colombiano.
Cuando compras Juan Choconat, apoyas directamente a familias campesinas con cacao de origen.